Ya no puedo...
No quiero...
Alienados para siempre
Voy llegando a mi casa, por medio de un raite, ya que una vez más mi hermana ha decidido prestale mi carro a un desconocido. Iba algo distraida observando el cielo, que lucía un particular color gris blanquecino debido a que se encontraba atestado de nubes.
Llego a mi casa y veo que hay una fiesta, pienso, -qué tonta!, cómo olvidé que hoy es la fiesta de Gerardo. Me bajo del carro y empiezo a saludar a mis amigos, me pareció raro que estuvieras ahí, pero te vi ocupado con otras personas y opté por no acercarme por el momento.
Un par de amigos me piden que vayamos al segundo piso a buscar algo a mi cuarto. Subimos, y me siento la necesidad de escribir, en vista de que no puedo encontrar un lápiz, nos ponemos a doblar bolsas de papel rosa.
Empiezo a sentir frío, volteo, y me doy cuenta de que la ventana está abierta, y que la brisa es muy intensa. Bajo las escaleras y llego a la sala, me asomo por la ventana y me doy cuenta de que ya no hay gente afuera, y que esa leve brisa se ha convertido en una tormenta. Por mero instinto, pregunto por tí, y mi madre me dice que habías tenido que irte porque debías trabajar.
Me dirigí a la cocina, pensando en que tal vez debería buscarte después. En eso caigo en cuenta de que Gerardo se ha ido dejándome valiendo con lo de la fiesta, y digo en voz alta -Aaah maldito Gerardo!.
En eso escucho un -¿por qué dices eso?-. Renocozco tu voz, volteo, y eres tú, sentado frente a la mesa de la cocina. Por un instante vuelvo a sentirme tonta y digo -No, por nada, lo que pasa es que se fue y quería decirle una cosa-.
El enojo se me borra, así es que tomo una silla y me siento junto a tí. Por un segundo dudo en si debo quedarme, ya que no es cortés dejar a mi par de amigos en mi cuarto doblando bolsas de papel rosa, sin avisarles que la fiesta ha terminado, pero que mas da, supongo que algún día bajarán y se darán cuenta.
Empezamos a platicar como siempre lo hacemos, sobre muchas cosas, algunas con más sentido que otras. Vuelvo a sentir frío, pero sigo escuchando. Entonces sin pensarlo mucho, sin pedirte permiso, te abrazo y seguimos hablando, tengo frío, decido quedarme así un rato...
...abro los ojos, y me doy cuenta de que me congelo porque mi cobija se ha caido al piso. Demonios! estaba soñando de nuevo.
Ahora adentrémonos en mi mente para comprender mi sueño de anoche:
* Hace un par de días, un buen amigo y yo hablábamos vía msn sobre los sueños. Entre otras cosas, concluímos en que soñar nos permite acercarnos a las personas y transmitirles mensajes.
* Ese amigo soñó conmigo esa noche, y ayer me mandó un email, donde primero me contaba el sueño, y después ponía una serie de notas al respecto. Es por eso que copié su formato para hacer este post.
* Mi sueño no comienza con mi llegada a la fiesta. En realidad recuerdo mucho de lo que pasó antes, donde estoy en un estudio de grabación supuestamente haciendo mi disco, jaja pero dejemos esas fumadas para otro día.
* Mi hermana tiene la costumbre de prestar mis discos, libros, etc. sin permiso a gente que para mí es desconocida. Por eso no es de extrañar que le preste mi carro a un desconocido, de hecho son varias las veces que lo he soñado.
* Gerardo es uno de mis grandes amigos de la carrera, hoy es su cumpleaños, ayer me programé para no olvidar hablarle para felicitarlo.
* Hoy también es cumpleaños de mi madre. Y por las prisas, ayer no tuve como envolver su regalo, así es que simplemente lo guardé en una extraña bolsa de papel rosa que me dio mi hermana.
* Mi casa no es de dos pisos, pero mi amigo en el correo, comenta que soñó que mi casa era de dos pisos, supongo que me quedé con esa idea.
* La persona a la que me refiero como 'tú' es un amigo al que no he visto en mucho tiempo (porque sabemos que el tiempo no se mide en minutos) . Así es que supongo que esa fue mi manera de enviarle un mensaje. Y en caso de que las líneas de comunicación hayan estado ocupadas, cuando leas esto, espero que sepas cual es el mensaje.
* Esta mañana el cielo se veía como en mi sueño, así es que si los sueños se vuelven realidad, cuidado con la tormenta :P
1. Fracasar en lo que creo "mío"
Miedo: Hacer mal aquello que creo que es mi vida, como el escribir y la música. Sé que soy buena para otras cosas, como por ejemplo en la escuela, pero de nada sirve que te digan que eres "la mejor", y ganar premios por algo que no significa nada para tí.
Solución Temporal: No hacer lo que me gusta, si no lo intento no puedo fallar.
Pero: Después de todo no estoy tan loca, sigo y probablemente siempre estaré escribiendo y haciendo ruido.
2. Estar sola
Miedo: Antes disfrutaba mucho estar sola. Por diversas situaciones pasé un par de años sin "estar conmigo" y preguntarme quien soy y que quería. Cuando decidí reencontrarme, me di cuenta que había cambiado de una forma que no me gustaba, y me aterraba la idea de pensar que me había convertido en la persona horrible que siempre temí. No quería estar sola para no verme forzada a saber quien soy.
Solución: No quedó de otra más que buscarme, y darme cuenta de que no tengo por qué ser alguien que no me gusta. Y a todo esto, resulta de que soy más genial de lo que recordaba, jaja. En verdad disfruto mucho ser quien soy.
3. Relación con las demás personas
Miedo: Me da miedo lastimar a las personas. Me da miedo que resulten negativamente afectados producto de malos entendidos y mala interpretación de las cosas que digo. Ser directa, rehusarse bajo cualquier circunstancia a decir mentiras o engañar, no siempre es algo fácil de entender, aunque en mi utópica mente sigo creyendo que así es como debiera ser.
Me da miedo que las personas me lastimen, pero por alguna loca razón no puedo dejar de creer en la gente.
Solución: No he intentado buscar una, ¿es algo tan malo?